Lo que tu equipo gana con un control oftalmológico anual
Cuando una empresa agenda exámenes visuales para su personal, no solo cuida la salud de cada persona: también reduce ausencias por molestias que se pudieron tratar a tiempo.
Detección de fatiga visual por pantallas
Evaluamos el estado de la superficie ocular y la acomodación para quienes pasan horas frente a monitores. Si hay ojo seco o esfuerzo sostenido, indicamos pausas activas y lubricantes adecuados antes de que aparezcan dolores de cabeza recurrentes.
Detección temprana de glaucoma y otras patologías silenciosas
La presión intraocular y el fondo de ojo no duelen hasta que el daño es avanzado. Un control anual permite iniciar tratamiento en fases donde todavía se puede preservar la visión sin cirugía mayor.
Corrección de errores refractivos no diagnosticados
Muchas personas conviven con una miopía o astigmatismo leve que atribuyen a cansancio. Una topografía corneal y una refracción completa definen si necesitan anteojos para tareas específicas o si son candidatos a cirugía refractiva.
Plan de seguimiento claro para cada caso
Después de la evaluación, cada paciente recibe un informe con el diagnóstico y los pasos siguientes: controles periódicos, tratamiento para ojo seco o derivación a cirugía de cataratas si corresponde. Sin vueltas ni consultas duplicadas.
Si querés coordinar turnos para un grupo de empleados, escribinos y armamos un cronograma que no interrumpa la operación del día. Contactanos para coordinar fechas.