En Eyacentre creemos que la salud ocular se sostiene con información clara y acompañamiento constante. Este espacio reúne experiencias de pacientes, actualizaciones para profesionales y respuestas a las dudas que surgen antes de una consulta o después de un tratamiento.
En Eyacentre no separamos el diagnóstico del tratamiento. Contamos con un mismo espacio donde el oftalmólogo, el optometrista y el técnico en diagnóstico por imagen trabajan sobre tu caso de forma coordinada. Así, una evaluación de fondo de ojo puede derivar en una topografía corneal o una paquimetría sin que tengas que trasladarte a otro consultorio.
Para quienes se acercan por primera vez, el circuito comienza con una entrevista breve y un examen de agudeza visual. Si el caso lo requiere, se suman estudios específicos: control de presión intraocular para glaucoma, evaluación de la córnea antes de una cirugía refractiva LASIK o PRK, o un análisis de la superficie ocular para tratar el ojo seco. Cada resultado se discute con el paciente en el mismo turno, con un plan de tratamiento escrito y sin términos técnicos de más.
¿Tenés dudas sobre qué estudio necesitás? Escribinos por contacto o consultá nuestra página de soporte antes de sacar un turno.
Cuando venís a una consulta, no venís solo a un consultorio. Detrás de cada turno hay un equipo que comparte tu historia clínica, discute tu caso y decide el tratamiento entre especialistas. Eso cambia la calidad del diagnóstico y del seguimiento.
Fondo de ojo, topografía corneal, paquimetría y evaluación prequirúrgica se hacen en el mismo piso. No tenés que saltar de laboratorio en laboratorio con los resultados en la mano.
Los casos complejos se revisan entre oftalmólogos y optometristas antes de proponer un plan. Si hay dudas sobre una cirugía refractiva o un glaucoma incipiente, se discuten con datos, no con apuro.
El postoperatorio de LASIK o PRK no termina al salir de la sala. Coordinamos controles a los días, al mes y a los tres meses, y respondemos por teléfono si aparece una molestia entre medio.
Para glaucoma, ojo seco o degeneración macular no alcanza con una receta. Definimos una frecuencia de control, ajustamos la medicación según la evolución y te explicamos qué señal debe llevarte a consultar antes.
La idea es simple: que cada consulta sume información útil para tu próxima visita, y que nunca tengas que repetir tu historia desde cero.